Ubuntu después de un tiempo me sigue gustando, a pesar de no haberlo usado en un mes para nada, sin embargo, aún siento en mis sentidos la manera de desplazarme entre sus menús, de verdad que no entiendo al resto de linuxeros cuando critican Unity, es el escritorio más versátil que he tenido el gusto de probar en toda mi existencia (no es que haya probado demasiados). Una verdadera pena que no haya estado programando tampoco, pero al fin y al cabo, lo que hay en la sesera nadie te lo quita tan fácil, aunque me siento oxidado en verdad.
Inicio de semestre, novedades, tres semanas de ajetreo y todo bajo control. Dejen y me explico. Hace unos dos meses aproximadamente me enrolé (o más bien me enrolaron) en un proyecto que tiene que ver con el trabajo de mi madre y terminé haciendo de administrador de proyecto, bueno, asesor, a decir verdad, pero el caso es que adquirí más experiencia en el campo laboral y no tuve que esforzarme en buscar. El campo de acción fue organizar las actividades de venta y reclutamiento de las compañeras de mi madre para alcanzar el siguiente nivel de jerarquía en la red de multinivel. Al principio estaba todo nervioso porque no tenía idea de los que podrían acarrear malas decisiones por mi parte. Cuando conocí al grupo de señoras (sí, señoras, la empresa en que trabajan es Jafra) me sentí un poco fuera de lugar, pero me fui integrando en sus dinámicas y comprobé que todos los ambientes de trabajo son tan parecidos unos de otros. La oportunidad de trabajar con mujeres exclusivamente me abrió las puertas a un universo complementario a lo que estoy impuesto (equipos mixtos o de hombres). Claro está que no es igual trabajar en un ambiente estructurado con jerarquías a respetar y en las cuales sus integrantes mantienen una saludable relación de solo decir lo necesario en el momento justo a tener un grupo informal y muy comunicativo, mucho… En veces, sentía que si hablaba para poner orden me iban a mirar con cara de inoportuno y mandón así que opté por solo ejercer ese rol lo menos posible y dejar que las cosas siguieran un curso más o menos natural para que se sintieran en confianza. Afortunadamente son mujeres maduras y tienen gran disposición a trabajar, al menos trataron en la medida de sus posibilidades de que su aprendizaje rindiera frutos y al final entendieron lo que debían (por lo que me siento tranquilo y orgulloso). Lo malo, y eso siempre viene de sobra y de agarrado es que la mitad del grupo decidió desertar de la presentación e incluso del proyecto. Una pena porque se perdieron la oportunidad de trabajar con herramientas provechosas y con el profesionalismo que les exige su profesión. Moraleja, siempre que a tu vecina veas sus piernas depilar, saca la cámara y súbela a Facebook. Es broma, pon las tuyas debajo de las cobijas, no vaya siendo que te confundan (ok, otro chistorete de esos y me mandan a la ciber hoguera).
Por otro lado, inicié el semestre con seis materias, todas en horarios convenientes y con gente interesante, unos viejos conocidos y algunas personas nuevas. Maestros nuevos, algunos, los demás caras conocidas. En sí, este semestre pinta para llevarlo bien y bonito, ya nos anunciaron las actividades de la asociación de alumnos, de vuelta al Cuchujaqui Extreme, el evento al que vamos a estrechar lazos las distintas generaciones de la carrera de ISW y los ya cada vez menos LSIA. Tendremos otra LAN Party y espero yo que ahora sí haya discada de sobra. Bueno, esta noche la dejo hasta aquí, tengo sueño y otras actividades mañana. Nos vemos luego internautas.