A diferencia del béisbol no pretendo quedarme en nueve entradas. Tardé un semestre y medio en animarme a hacer un blog acerca de esto así que tengo que ponerme al día. Como corresponde al primer párrafo, comenzaré a describir mi entorno, ya que información acerca de mi se puede ver en mi perfil. Estudio en el Instituto Tecnológico de Sonora, Unidad Navojoa, campus sur; segundo semestre al día de hoy; no tengo PC propio, de momento, utilizo los servicios de la escuela y a veces la computadora de mi hermano que también estudia conmigo la misma carrera, compartimos horario por cierto. Probablemente tengo a desventaja la diferencia generacional con respecto a mis compañeros de grupo pero no le veo tanto problema una vez que me enfoco a que ellos algún día estarán en mi situación en sus trabajos.
En sí la carrera está compuesta por los mismos módulos de la carrera de Licenciatura de Sistemas Informáticos y Administrativos solo que ahora le agregaron cálculo y más programación. Hablado de tal, nuestro profesor de programación es el encargado del área de programadores y es todo un personaje. A él le debo unas pequeñas crisis nerviosas y mi entendimiento cada vez más profundo de la psicología. Bueno, y de la programación también. Su principal meta es crear superprogramadores a su imagen y semejanza (capricho más bien) y por eso nos presiona más allá de los límites razonables para un estudiante promedio. De cualquier modo merece más respeto por parte de nuestro grupo que cualquier otro maestro hasta ahora.
Siguiendo con la descripción de mi entorno, el otro maestro que hasta que nos graduemos y todavía después tendrá toda nuestra atención y seremos foco de la suya será el maestro Marco Antonio Hernández Aguirre, nuestro coordinador de carrera quien es quien nos marca el rumbo se nuestras materias y quien mantendrá un eslabón discreto entre nosotros y la institución mientras siga trabajando. También se ha convertido en mi jefe de proyecto, sólo que dicha empresa se ha rezagado por falta de tiempo y de criterio por parte mía, pero esa ya es harina de otro costal.
Por otra parte, contamos con un laboratorio de redes, tres aulas digitales donde aprendemos a programar y una especie de CISCO con unas ciento cincuenta computadoras para uso general de la escuela. Probablemente no cuenta como parte del mobiliario pero sí una parte vital es la asociación de alumnos de las carreras de ISW y LSIA. Sin ella seríamos una especie de personas sin presencia. En realidad no tenemos la gran participación pero creo que fuera de los eventos y ciertos servicios que proporciona seriamos de las carreras fantasmas de las que pocos saben que existe.
En cuestión de alumnos, bueno, no puedo hablar de ellos tan extensamente en una entrada, pero son sin duda el condimento para que esta carrera se me haga interesante. Los hay de todo tipo de personalidades los que permite de cierta manera tener criterios diferidos a la hora de compartir información.
Otro aspecto a considerar es que como mencioné al principio es que mi edad y experiencia en otras lides me hace más fácil criticar de manera objetiva y clara lo que sucede a mi alrededor ya que en cierto modo he visto, oído y aprendido muchas cosas de diferente naturaleza y trato de aplicar lo que he aprendido acerca de todas las ciencias a las que he tenido contacto. Es lo que me hace difícil a veces el mantenerme cuerdo, tengo que lidiar a veces con "chiquillos" y me frustra el no poder ser entendido. No es tanto la diferencia generacional sino tal vez que éste pueblo no deja de ser eso, un pueblo y por eso no puedo ser tan yo como deseo, después de todo soy un poquitín inconforme como para permanecer estático mentalmente, un cambio a una ciudad grande me beneficiaría sin duda. Ya veremos luego.
En fin, esto fue mi trasfondo, tal vez no sea de todo comprendido de momento pero es lo que tengo para poner de antecedente a la aventura a la que ingenuamente me embarqué. Por el momento es todo, gracias por leer.